Dª Ana María Fuente
Todo el que me conoce un poco sabe de mi admiración y respeto por la Mujer, sí, así con mayúscula, y, en verdad, cada día crece más mi interés por acercarme a su mundo y compartirlo, pues entiendo que, sin duda, será mejor que el que hemos conformado los hombres.
Traigo aquí tan sólo tres ejemplos, podrían ser innumerables, de mujeres que aunque su conocimiento es reciente en mi vida, cada una de ellas, a su manera, ha dejado una huella luminosa de ánimo positivo en mi espíritu. Desde este pequeño mundo de la "blogosfera" proclamo mi debilidad por vosotras y por todas aquellas que se os asemejan en lo sustancial. ¡Benditas seáis!
Hoy es un día especial para Dª Ana María, madre de mi amiga Aries. Tal como ya dije, recientemente he tenido el privilegio de saludarla personalmente y aunque el trato ha sido breve, por lo conocido, no puedo por menos que estar de acuerdo en las palabras que utiliza su propia hija acerca de ella: "...ordenada, disciplinada, no fumadora, lectora insaciable, ama de casa entregada, madre ejemplar y generosa hasta lo indecible, abuela enamorada, suegra benévola, tolerante, suave de gestos y voz, comedora escueta y bebedora de un buen vino a la hora de comer. Y una caminante impenitente...""...Nunca se queja...prefiere pensar en lo maravilloso..." "...su cualidad por excelencia: equilibrio." Qué mejor descripción se puede hacer de una mujer y además la propia madre.
A modo de homenaje pongo junto a ella dos grandes mujeres, Dª Rita, premio Nobel de medicina y Dª María Amelia López, la abuela de los "blogueros" y persona, también excelente, aunque por designio de Dios, separada de nuestro lado, hace escasos días.

Dª María Amelia López
A mí sólo me queda decirla, deseando volverla a ver y hablar con usted: ¡¡Larga vida Dª Ana María!! ¡¡Muchísimas Felicidades!!
Por cierto, hoy luce un sol espléndido...